🔬 Las astronautas Jessica Meir, de NASA, y Sophie Adenot, de la ESA, completaron una caminata espacial de 6 horas y 49 minutos fuera de la Estación Espacial Internacional. Instalaron un retrorreflector para apoyar la navegación de naves y recogieron una muestra del exterior para buscar microorganismos.
La pareja colocó el retrorreflector en el puerto delantero del módulo Harmony, una pieza destinada a apoyar las operaciones de encuentro y acoplamiento. También reemplazó una cámara de alta definición situada en la estructura de la estación.
Meir y Adenot avanzaron en la instalación de cables para sistemas eléctricos y prepararon parte del trabajo para sustituir, en otra caminata, el radiador que rechaza calor del Espectrómetro Magnético Alfa. El control de misión aplazó varias tareas no críticas, incluidos pernos guía y cables restantes, tras quedar fuera del calendario previsto.
Durante la salida, Adenot tuvo movilidad limitada en el hombro izquierdo. Meir revisó su traje y concluyó que el arnés del calentador del guante parecía engancharse; abrir la cremallera de la articulación pareció resolverlo antes de volver a la esclusa.
✅ La salida mantiene y mejora sistemas clave de la estación, además de dejar una muestra exterior pendiente de análisis. El límite es claro: NASA no comunica resultados sobre microorganismos y varias tareas se pospusieron para futuras actividades.



