🔬 El telescopio espacial James Webb observó MoM-BH\*-1, una fuente de hace 660 millones de años tras el Big Bang, cuyo espectro sugiere un agujero negro supermasivo rodeado de gas muy denso. El modelo del equipo atribuye su color rojo al gas, no al polvo, y podría ayudar a explicar cómo crecieron los primeros agujeros negros.
MoM-BH\*-1 destaca por un salto de Balmer de 7,7, por encima de los límites calculados para poblaciones estelares sin polvo. También muestra emisión amplia de Hβ y absorción en varias líneas de Balmer. Su brillo cae más de 20 veces entre 3 y 4 micras, rasgo que explica su color extremo.
El equipo usó espectros de NIRSpec, el instrumento de Webb, y comparó los datos con cerca de un millón de modelos. El modelo elegido reproduce las señales con gas de densidad 10¹¹ cm⁻³, turbulencia de 500 km/s y muy poco polvo. La radiación del agujero negro parece aportar casi toda la luz observada.
✅ Este objeto podría mostrar una fase en la que un agujero negro temprano crece dentro de una envoltura de gas denso. También ofrece una posible pieza para entender las «pequeñas manchas rojas» vistas por Webb. El límite es importante: se trata de un solo objeto y el modelo es simplificado, con parámetros degenerados; el origen de estas envolturas sigue abierto.



