El observatorio Neil Gehrels Swift de la NASA reanudó las observaciones con sus telescopios ultravioleta/óptico y de rayos X el 26 de agosto, tras cancelarse el intento de elevarlo de órbita. La decisión devuelve dos instrumentos al trabajo, pero el satélite podría bajar de 300 kilómetros en uno o dos meses.
Swift apagó esos telescopios en febrero para reducir el rozamiento con la atmósfera y prolongar su tiempo en órbita. En abril también detuvo su Burst Alert Telescope para reducir el consumo eléctrico y orientar sus paneles solares de forma que frenaran el descenso. El equipo espera reactivar ese tercer instrumento en las próximas semanas.
La NASA contrató a Katalyst Space en septiembre de 2025 para capturar y elevar Swift con la nave LINK. LINK despegó en julio, pero luego tuvo problemas para controlar su orientación. El 19 de agosto, NASA y Katalyst descartaron la captura; la empresa aún intentará acercarse al observatorio para probar maniobras de servicio en órbita.
✅ Swift puede volver a estudiar fuentes breves de luz y avisar a otros observatorios para que las sigan. El límite es claro: no se ha resuelto su descenso orbital y, al retomar el trabajo científico, la NASA prevé que alcance los 300 kilómetros en uno o dos meses.



