🔬 La NASA prevé lanzar SunRISE no antes de mediados de 2027. Sus seis pequeños satélites trabajarán como una sola antena de radio para rastrear ráfagas procedentes del Sol. Estas señales llegan a la Tierra antes que las partículas solares energéticas, lo que podría ayudar a anticipar sus riesgos.
SunRISE viajará en un cohete Falcon Heavy de SpaceX desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida. Compartirá el vuelo con una carga patrocinada por el Comando de Sistemas Espaciales de la Fuerza Espacial estadounidense.
Cada satélite tiene el tamaño de un horno tostador. Los seis operarán algo por encima de la órbita geosíncrona, situada a unos 35 000 kilómetros de altura. Juntos rastrearán ráfagas de radio de la corona, la atmósfera del Sol. Las partículas aceleradas que salen del Sol generan esas ráfagas.
Los satélites ya completaron el montaje y las pruebas en el Laboratorio de Dinámica Espacial de la Universidad Estatal de Utah, en Logan. Allí quedarán almacenados hasta su envío a Florida, poco antes del lanzamiento. La Universidad de Míchigan, en Ann Arbor, dirige el trabajo científico; JPL, una división de Caltech, gestiona el proyecto.
✅ En casos extremos, las partículas solares pueden dañar satélites y afectar a los astronautas. Rastrear las señales de radio podría ayudar a prever esos episodios y reducir sus efectos. Ese beneficio sigue siendo una posibilidad: SunRISE aún espera el lanzamiento.



