🔬 SpaceX lanzó el 24 de julio su vuelo de prueba 13 de Starship desde Texas, desplegó 20 satélites Starlink V3 en una trayectoria suborbital y logró que la etapa superior flotara intacta en el océano Índico. El ensayo aportó datos para futuras mejoras, aunque no completó una órbita terrestre.
El cohete despegó a las 18:51 EDT y voló durante poco más de una hora. Tras separarse de la etapa superior, el propulsor Super Heavy regresó al golfo de México. Durante el encendido de aterrizaje parecieron funcionar cinco motores, en vez de los 13 previstos, por lo que impactó el agua con más velocidad de la planeada.
La etapa superior liberó sin problemas los 20 Starlink V3, con enlaces láser y grandes paneles solares. Como siguieron una ruta suborbital, los satélites cayeron y se desintegraron al volver a la Tierra, tal como estaba previsto. Starship también reencendió uno de sus seis motores antes de la reentrada y acabó flotando boca arriba.
✅ El vuelo permite a SpaceX revisar el escudo térmico, los motores, las aletas y otros sistemas recuperables. Aun así, el propulsor no logró el aterrizaje suave previsto y Starship todavía no ha completado una órbita terrestre tras 13 vuelos de prueba.



