El telescopio espacial Nancy Grace Roman de la NASA se separó de la segunda etapa de un Falcon Heavy a las 7:57 a. m. EDT y ya vuela por su cuenta. Los controladores lo vigilan mientras inicia su viaje hacia una órbita alrededor de L2, a unos 1 millón de millas de la Tierra.
Roman estableció comunicaciones con un satélite de retransmisión de datos y seguimiento de la NASA a las 7:33 a. m. EDT, durante el ascenso. Más adelante, la Near Space Network transmitirá sus datos científicos de alta tasa, mientras la Deep Space Network aportará datos de seguimiento.
En los 30 minutos posteriores a la separación, el observatorio debe desplegar su escudo solar. Sus cuatro paneles exteriores girarán hasta formar una matriz de seis paneles, que le dará energía y lo mantendrá frío durante el trayecto a L2. La ESA y JAXA también apoyarán la descarga de datos desde sus estaciones de Nueva Norcia y Misasa.
✅ El vuelo autónomo y las comunicaciones abren la siguiente fase del viaje de Roman. Aún no ha iniciado operaciones científicas: los equipos seguirán vigilándolo mientras despliega el escudo solar y se dirige hacia L2.



