🔬 NASA detectó cambios inesperados de brillo en restos de supernova de la galaxia Messier 83, a unos 15 millones de años luz. Al analizar 14 años de datos de Chandra, el equipo halló que cerca de la mitad de 22 fuentes de rayos X variaron mucho, cuando esperaban un desvanecimiento gradual.
Los restos de supernova suelen verse como nubes calientes de gas que se apagan poco a poco. En M83, una galaxia que forma estrellas a gran ritmo, Chandra observó la zona entre 2000 y 2014: dos visitas iniciales, 10 entre 2010 y 2011 y otra en 2014.
Una fuente sí encaja con una causa clara: SN 1957D, vista por primera vez hace casi 70 años, choca contra material alrededor del sitio de la explosión y produce destellos de rayos X. Pero eso no explica el resto. Según Andrea Prestwich, de la Catholic University of America, algo inusual ocurre en estos objetos, aunque la distancia de M83 limita el detalle que pueden ver.
La hipótesis más probable es una población de «supervivientes estelares»: estrellas masivas que sobrevivieron a la explosión de su compañera y quedaron en órbita con un agujero negro o una estrella de neutrones. Ese objeto compacto puede arrancar material de la estrella viva; al caer, el material se calienta y emite los rayos X que detecta Chandra. Otra opción es que el objeto recapture material expulsado por la supernova. Los autores dicen que ambas vías podrían darse en fuentes distintas.
✅ El hallazgo apunta a que algunas galaxias con fuerte formación estelar podrían albergar muchos sistemas de este tipo: un estudio posterior en M51 encontró una población similar. El límite clave es que, en M83, la distancia impide ver detalles finos y la causa exacta sigue abierta para varias fuentes.



