🔬 La nave Psyche de la NASA ha comenzado a usar sus motores casi sin pausas tras aprovechar la gravedad de Marte. Desde el 28 de septiembre, acelera hacia el asteroide Psyche, rico en metales. Este impulso sostenido mantiene su llegada prevista para el verano de 2029, cuando empezará a estudiar ese mundo.
Los motores eléctricos expulsan iones de xenón mediante campos electromagnéticos y funcionan de uno en uno. Su empuje alcanza 250 milinewtons: una fuerza comparable al peso de una pila AA sostenida en la mano. Ese pequeño impulso se acumula durante el viaje. La NASA prevé usar los motores cerca del 90 % del tiempo hasta alcanzar el asteroide.
Dos paneles solares en forma de cruz, con 75 metros cuadrados de superficie colectora, suministran la energía. La nave partió en octubre de 2023 con unos 1 090 kilogramos de xenón y ha consumido cerca de un tercio. Durante los próximos tres meses, los motores trabajarán a plena potencia. Después, el equipo reducirá la potencia hasta cerca de la mitad, porque la nave recibirá menos luz solar al alejarse del Sol.
El xenón expulsado también genera una pequeña fuerza que tiende a girar la nave y puede alterar hacia dónde apunta. Unas ruedas internas cambian su ritmo de giro para compensarla. Tras varias horas, el equipo apaga el motor, gira la nave y enciende otro motor a baja potencia durante unos minutos. Así elimina el exceso de momento angular acumulado en las ruedas.
✅ El asteroide podría abrir una ventana al interior de planetas rocosos como la Tierra. Ese potencial depende de una hipótesis aún sin confirmar: que sea el núcleo parcial de un antiguo precursor de planeta. La nave lo cartografiará y recogerá datos durante una misión científica de dos años.



