🔬 Una simulación sugiere que los primeros planetas rocosos pudieron empezar a formarse apenas 100 millones de años después del Big Bang. El equipo de Daniel Whalen modeló los restos de una supernova masiva y halló un disco con cuerpos rocosos, material suficiente para varios planetas del tamaño de la Tierra.
El modelo siguió los restos de una supernova de inestabilidad de pares, capaz de crear elementos pesados con una masa equivalente a 100 soles. Al mezclarse con gas del universo temprano, esos restos colapsaron y formaron una estrella pequeña rodeada por un disco de polvo.
En el disco aparecieron planetesimales: cuerpos rocosos de unos metros a kilómetros, los embriones de los planetas. Algunos se formaron a una distancia de la estrella compatible con agua líquida. La estrella simulada tenía cerca del 70 % de la masa solar, por lo que un sistema así podría durar mucho tiempo.
✅ El resultado sugiere que los ingredientes de los planetas pudieron aparecer miles de millones de años antes de lo pensado, incluso antes de las primeras galaxias. No confirma que hubiera vida ni que los planetesimales crecieran hasta formar planetas: es una simulación de un tipo de supernova y el equipo aún estudia su crecimiento. Falta explorar qué pasa con otras supernovas, que podrían haber sido más comunes en el universo temprano.



