🔬 El rover Perseverance de NASA detectó carbono complejo en dos lutitas marcianas del cráter Jezero, según un artículo publicado el 24 de junio en \*Science Advances\*. El hallazgo suma cientos de detecciones orgánicas en una zona donde ya apareció una posible biofirma, pero no prueba vida antigua.
El equipo liderado por Ashley Murphy, del Planetary Science Institute, usó el espectrómetro SHERLOC de Perseverance. Este instrumento usa láseres para identificar la química y los minerales de una zona u objeto. Así mapeó la materia orgánica dentro de dos lutitas de Bright Angel, en los bordes norte y sur de Neretva Vallis, un valle fluvial antiguo de Jezero.
Según el artículo, las mediciones son «la detección orgánica más robusta» en Jezero. Kyle Uckert, del Jet Propulsion Laboratory de NASA, dijo que también es la primera detección de carbono macromolecular en una lutita marciana fuera del cráter Gale. Eso sugiere que los compuestos orgánicos pudieron estar extendidos por Marte hace miles de millones de años.
Las dos rocas no eran iguales. En una, el carbono aparecía mezclado sobre todo con silicatos; en la otra, con carbonatos secundarios y sulfatos. El equipo también vio rasgos que se parecen a los que dejan interacciones bioquímicas microscópicas en sedimentos terrestres. Aun así, los autores remarcan que el carbono pudo formarse sin vida.
✅ El hallazgo refuerza el interés de Jezero como lugar para buscar señales de vida antigua, justo donde Perseverance ya había encontrado la roca Cheyava Falls con «manchas de leopardo». El límite clave es fuerte: el rover no fue diseñado para distinguir procesos bióticos y abióticos. El carbono pudo llegar por meteoritos o formarse por procesos geológicos hidrotermales.



