🔬 Durante una visita al Centro Espacial Johnson en Houston, responsables de la NASA mostraron cómo sus equipos y empresas privadas ya comparten instalaciones de entrenamiento y control. La agencia prevé que estaciones comerciales en órbita baja reciban astronautas cuando termine la Estación Espacial Internacional, objetivo fijado en torno a 2030.
En el control de misión de la ISS, los equipos vigilan desde las comunicaciones hasta la propulsión y los ordenadores. Las compañías pueden operar con su propio control de misión, como SpaceX, o integrarlo con el de la NASA, como Boeing. Para Diane Dailey, directora de vuelo, esa división de tareas seguirá siendo clave.
El Edificio 9 permite ensayar emergencias en maquetas: desde practicar RCP sin gravedad hasta responder a una alarma de incendio y reunirse en un refugio seguro. En el Laboratorio de Flotabilidad Neutra, astronautas entrenan caminatas espaciales y la recuperación de la cápsula Orion; la instalación espera ampliar servicios para empresas privadas.
✅ La transición puede aprovechar décadas de experiencia de la NASA mientras las empresas desarrollan sus propios destinos orbitales. Pero el relevo aún no está cerrado: la NASA prepara una nueva convocatoria para estaciones comerciales y la ISS podría extender su vida si así lo ordena el Congreso.


