🔬 NASA, a través de un grupo de trabajo reunido en febrero de 2026, revisó la evidencia disponible para fijar un límite inicial de exposición al polvo de Marte dentro de hábitats. El panel concluyó que un PEL continuo de 0,1 mg/m³ para periodos de hasta 30 días es “razonable” y conservador, útil para misiones tempranas de corta estancia.
Como no han vuelto a la Tierra muestras de polvo marciano en suspensión, NASA se apoya en toxicología de polvo lunar, simulantes de regolito marciano y datos geoquímicos y mineralógicos de rovers y módulos de aterrizaje. Equipos del Johnson Space Center (JSC), el grupo de Toxicología del JSC y el equipo de estándares OCHMO redactaron un borrador para incorporarlo a NASA-STD-3001 (Volumen 2).
El valor de 0,1 mg/m³ deriva del PEL lunar de 30 días (0,4 mg/m³), reducido por un factor 3 de incertidumbre para cubrir vacíos sobre la toxicidad del polvo marciano, su mayor contenido de hierro, constituyentes amorfos y diferencias entre simulantes y polvo real. El grupo también pidió que el estándar contemple picos de exposición de corta duración, por ejemplo tras actividades extravehiculares (EVA) y el ingreso de trajes.
Además de la masa total de polvo como preocupación de ingeniería a corto plazo, el panel revisó constituyentes como cromo 6+, manganeso y perclorato, considerados de bajo riesgo por inhalación si se aplica el PEL global. Recomendó, eso sí, gestionar el perclorato a nivel de agencia por múltiples vías de entrada, como la ingestión asociada a cultivo in situ. El hierro se priorizó para más estudio por vacíos de conocimiento, aunque la toxicología actual no muestra un vínculo claro entre ROS impulsadas por hierro y daño pulmonar.
✅ Este estándar da una base “defendible” para diseño, verificación y comunicación de riesgos en misiones de hasta 30 días, y conecta con decisiones prácticas como la cadencia de EVA, la entrada de polvo y el rendimiento de sistemas de control ambiental del hábitat. El límite clave: falta polvo marciano auténtico en suspensión para validar supuestos, y el propio grupo subraya que el estándar debe revisarse según llegue nueva evidencia.



