Saltar al contenido
●  domingo, 4 de octubre de 2026
Vol. VII · Edición Nº 184
Madrid · Ciudad de México
Periodismo científico
desde 2019
Inicio / astronomy / Artículo

astronomy

Espacio: NASA colorea cuatro fuegos cósmicos

NASA publicó cuatro imágenes en rojo, blanco y azul hechas con datos del observatorio Chandra, Hubble y James Webb para el 250.º aniversario de Estados…

2 min de lectura
1 de julio de 2026
Espacio: NASA colorea cuatro fuegos cósmicos

🔬 NASA publicó cuatro imágenes en rojo, blanco y azul hechas con datos del observatorio Chandra, Hubble y James Webb para el 250.º aniversario de Estados Unidos. Las escenas muestran gas sobrecalentado, una galaxia espiral, una nebulosa de la Vía Láctea y el remanente de supernova Cassiopeia A.

El conjunto incluye el cúmulo de galaxias ZwCl 0024+1652, a unos 4 000 millones de años luz en Piscis. En esa imagen, Chandra aporta datos de rayos X en rojo, que revelan grandes cantidades de gas sobrecalentado, y Hubble suma datos ópticos en azul. Según NASA, esos datos muestran la presencia de materia oscura, detectada por su influencia gravitatoria sobre materia que sí interactúa con la luz.

Otra imagen mira al «ojo» de Messier 94, una galaxia espiral a unos 16 millones de años luz en Canes Venatici. Allí, Chandra se combina con luz visible captada desde la Tierra para mostrar su anillo interno de brote estelar, donde nacen nuevas estrellas. NASA también señala que M94 destaca por carecer de la cantidad normal de materia oscura, un rasgo que aún no se explica.

Las otras dos postales son NGC 3603 y Cassiopeia A. NGC 3603 está a 20 000 años luz, en la constelación Carina, y reúne gas, polvo y miles de estrellas, incluidas algunas de las más masivas conocidas. Cassiopeia A es el gas que quedó tras una supernova cuya luz llegó a la Tierra en el siglo XVII; Chandra y Webb ayudan a ver su concha luminosa en rojo, blanco y azul. El equipo de Chandra también creó sonificaciones que traducen datos de rayos X a frecuencias de audio e instrumentos.

✅ Estas imágenes sirven para acercar datos astronómicos complejos a públicos distintos: quien mira ve estructuras cósmicas, y quien escucha accede a una versión sonora de los mismos datos. El límite es claro: el color es una forma de representar mediciones de telescopios, no una fotografía en color natural, y el artículo presenta las imágenes como divulgación visual más que como un nuevo resultado científico.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *