🔬 Un equipo liderado por Timothy Cunningham, de la Universidad de Warwick, detectó cadenas de pequeños nudos de gas en Pa 30. Las imágenes del telescopio Gemini North, en Hawái, revelan unas diez veces más estructuras filamentosas que antes y aportan pistas sobre cómo se expandieron los restos de la supernova.
Pa 30 está a 7 500 años luz, en Casiopea, y se vincula con la supernova SN 1181. Astrónomos de China y Japón registraron aquel objeto a simple vista en 1181; permaneció visible durante 185 días.
El equipo publicó sus resultados en The Astrophysical Journal. El remanente también contiene una estrella superviviente casi en su centro. Según los investigadores, esa posición sugiere que la explosión fue muy simétrica.
Los investigadores consideran que Pa 30 procede de una supernova de tipo Iax. Estos eventos son explosiones incompletas de enanas blancas, con menos energía que las supernovas de tipo Ia. Pueden dejar una estrella superviviente, conocida como «estrella zombi».
✅ Los nudos ofrecen pistas sobre el entorno de la estrella antes de explotar y los procesos que moldearon sus restos. Podrían deberse a diferencias de temperatura o densidad del material circundante, pero su origen sigue abierto.



