🔬 Un estudio publicado en Nature sostiene que la supuesta «saturación» de las tormentas geomagnéticas extremas puede explicarse por regresión a la media. Al corregir errores aleatorios en las medidas del viento solar, la respuesta de la Tierra aparece lineal y podría ser hasta el doble de lo estimado.
Las tormentas geomagnéticas extremas ocurren cuando el viento solar empuja con fuerza el entorno espacial cercano a la Tierra. Estudios previos parecían mostrar un límite: aunque el viento solar aumentara, el índice de actividad del casquete polar ya no crecía. Esa lectura impulsó diez teorías distintas para explicar la saturación.
El trabajo señala un problema de medida. Las sondas registran el viento solar en el punto L1, a unas 230 radios terrestres del sitio donde el plasma interactúa cerca de la magnetosfera. Entre ambos lugares cambian los tiempos de llegada, la estructura del viento solar y las condiciones locales. El equipo modeló esas incertidumbres, que son de al menos 30 %, y mostró que pueden crear una curva que parece saturarse.
Tras aplicar una calibración estadística, la relación entre el viento solar corregido y el índice del casquete polar se vuelve lineal hasta 15 mV m−1. El mismo patrón aparece con el electrochorro auroral occidental, una medida independiente de corrientes en regiones aurorales. Más allá de 15 mV m−1 faltan datos para fijar la forma de la relación.
✅ Si el análisis es correcto, no conviene asumir que la magnetosfera amortigua las tormentas extremas: a fuerzas extrapoladas de unos 25 mV m−1, el impacto podría duplicar cálculos previos. El límite clave es que la saturación aún podría existir en intensidades no observadas; por ahora, los datos disponibles no la respaldan.



