🔬 La tripulación de Artemis II registró cinco destellos por impactos durante su sobrevuelo de la Luna en abril de 2026. El primer lote de datos incluye 996 imágenes, 814 GB de observaciones y 521 minutos de audio. Estos registros ayudarán a estudiar rocas, minerales y el relieve lunar.
Los cuatro astronautas vieron destellos de pequeñas rocas que golpearon la superficie lunar y se vaporizaron. El equipo científico confirmó que los cinco destellos no procedían de otras fuentes. La tripulación anotó lo que vio en una tableta: los destellos ocurrieron demasiado rápido para fotografiarlos.
La Luna también mostró tonos negros, marrones, blancos, verdes y azules. En la meseta de Aristarchus, los astronautas describieron verdes y amarillos que contrastaban con los marrones y grises de las llanuras volcánicas cercanas. Según el equipo científico, esos tonos apuntan a restos de actividad volcánica de distintos tipos y épocas. Las fotografías y las notas manuscritas recogen esos contrastes.
Durante el recorrido por la cara lejana, la tripulación vio una zona iluminada que ningún ser humano había observado así de cerca. También examinó el terminador, la frontera entre el día y la noche lunar. Allí, las sombras y las texturas revelaron detalles del relieve. Cuando la Luna ocultó el Sol, los astronautas distinguieron montañas en su contorno.
✅ Los colores pueden ayudar a identificar qué rocas y minerales hay en distintas zonas de la Luna. Las sombras aportan detalles del terreno, pero este es solo el primer lote de datos: queda por desarrollar su análisis científico.



