🔬 El 5 de junio de 1966, Gene Cernan salió de la nave Gemini IX-A para la segunda caminata espacial estadounidense, prevista para 167 minutos. La EVA terminó tras dos horas y ocho minutos: el traje rígido, el visor empañado y una frecuencia cardiaca de unos 180 latidos por minuto pusieron en riesgo la salida.
Un año antes, Edward H. White había completado la primera caminata espacial de NASA. La segunda salida estaba prevista para Gemini VIII, pero pasó a Gemini IX-A después de que aquella misión terminara antes de tiempo. Cernan asumió una tarea ambiciosa en el tercer día de vuelo.
Apenas salió, Cernan empezó a pelear contra su propio equipo. El traje era tan rígido que incluso los movimientos simples requerían un esfuerzo intenso. En pocos minutos estaba agotado y sudaba mucho. El sistema enfriaba el traje solo mediante el flujo de oxígeno, y el casco se empañó por completo hasta bloquearle la vista.
La preocupación creció porque Cernan podía perder el conocimiento. NASA canceló la EVA, y la caminata terminó a las dos horas y ocho minutos. Cuando Gemini IX-A volvió a la Tierra, los médicos hallaron que Cernan había perdido 13 libras durante la misión de tres días, sobre todo agua perdida durante la EVA.
✅ La experiencia obligó a NASA a revisar planes, equipo y entrenamiento para futuras caminatas espaciales. También influyó en mejores métodos de práctica, ajustes en los procedimientos EVA y avances en el diseño de trajes, pasos clave antes de las misiones sobre la superficie lunar. Límite: el texto es una síntesis histórica de NASA, no un informe técnico con todos los datos biomédicos o de ingeniería del episodio.



