🔬 La sonda Juno de la NASA midió temperaturas hasta seis metros bajo la superficie de Ío durante sobrevuelos de 2023 y 2024. Los datos muestran calor 22 °C mayor a pocos metros de profundidad y ofrecen la primera mirada directa a cómo se mueve ese calor en la corteza de esta luna volcánica.
El radiómetro de microondas de Juno, creado para observar las nubes de Júpiter, exploró entre dos y seis metros bajo el terreno. También halló zonas localizadas entre 10 y 20 °C más cálidas que el paisaje cercano. Hasta ahora, las observaciones infrarrojas solo medían la temperatura de la superficie.
Gran parte de Ío parece lisa y formada por material de baja densidad. Los investigadores proponen capas porosas de ceniza volcánica, escarcha de azufre y otros restos eruptivos que cubren terreno antiguo. El calor podría ascender desde el interior fundido o proceder de bolsas de lava que se enfrían bajo la superficie.
✅ Esta técnica podría ayudar a vigilar volcanes terrestres y mejorar los pronósticos de erupciones. También permite estudiar cómo el calor recorre las cortezas de otros mundos. El límite es claro: las mediciones aún no distinguen entre las dos posibles fuentes del calor detectado bajo Ío.



