🔬 El 28 de agosto de 1993, la sonda Galileo de la NASA sobrevoló el asteroide Ida rumbo a Júpiter y sus datos revelaron Dactyl, una pequeña luna en órbita. El hallazgo fue el primer satélite de un asteroide confirmado y reforzó la idea de que estos cuerpos podían tener lunas.
Galileo pasó junto a Ida a casi 45 000 km/h y llegó a unos 2 400 km de su superficie. Fue la primera nave que sobrevoló un asteroide del cinturón principal y el segundo asteroide que visitó, tras Gaspra en 1991.
La integrante del equipo de imágenes Ann Harch identificó Dactyl el 17 de febrero de 1994 al revisar los datos del encuentro. La Unión Astronómica Internacional le dio el nombre de unos seres mitológicos vinculados al monte Ida. Galileo no se detuvo: siguió su viaje hacia Júpiter.
✅ El paso junto a Ida confirmó que los asteroides pueden tener satélites naturales. Pero Galileo observó este sistema en un sobrevuelo breve, así que ese encuentro por sí solo no permite saber cuán comunes son esas lunas.



