🔬 Josef Aschbacher, director general de la Agencia Espacial Europea, pidió que Europa sea «piloto» y no «pasajera» en el espacio. Su llamada llega tras decisiones de Estados Unidos que pausaron Gateway lunar y cancelaron la campaña Mars Sample Return, dos proyectos con compromisos profundos de la ESA.
Aschbacher escribió en LinkedIn que «Europa ha quedado demasiado expuesta a decisiones fuera de su control». Para él, la ESA y sus 23 Estados miembros deben combinar alianzas más diversas con capacidades propias más fuertes. Solo así Europa podría decidir cuándo actuar sola y cuándo cooperar, mientras protege inversiones y base industrial.
El debate no es nuevo, pero Marco Aliberti, del European Space Policy Institute de Viena, dijo que los cambios recientes lo vuelven más urgente. Según él, Europa ha creado capacidad técnica para construir y operar sistemas espaciales de primer nivel, pero no la autonomía política para decidir cómo y con quién usarlos.
Aliberti recordó el origen del cohete Ariane en los años 1970: Europa lo impulsó tras una relación desigual con Estados Unidos por el satélite franco-alemán Symphonie. También advirtió que algo parecido podría repetirse en la Luna si Europa depende del transporte estadounidense bajo condiciones que limiten su actividad comercial.
✅ La autonomía espacial europea importa porque afecta misiones, inversión industrial, vuelos tripulados y alianzas futuras con actores como Japón, Corea del Sur o Australia. El límite es claro: Aschbacher admite que construir capacidades propias tomará años, y el siguiente paso aún no está definido. Además, los Estados miembros podrían buscar acuerdos bilaterales si la ESA no actúa pronto.



