🔬 El telescopio espacial Euclid, de la Agencia Espacial Europea, observó el bulbo central de la Vía Láctea durante 26 horas en 2025 y creó la imagen más grande y detallada de esa región. La toma reúne 60 millones de estrellas e incluye 51 sistemas planetarios conocidos.
Euclid fue diseñado para estudiar la energía oscura al observar galaxias lejanas. Esa potencia también le permite separar estrellas individuales en el centro de la Vía Láctea, una zona tan densa que otros telescopios quedan cegados por el brillo y la cercanía aparente de las estrellas.
La ESA pidió esta mirada porque el bulbo galáctico es un buen escenario para buscar exoplanetas mediante microlente gravitatoria. En esa técnica, una estrella pasa delante de otra y actúa como lente; si tiene un planeta, aparece una pequeña perturbación en la luz de la estrella del fondo. Según Jean-Philippe Beaulieu, del Institut d’Astrophysique de Paris, en los últimos veinte años casi 300 exoplanetas se descubrieron con esta técnica, todos con telescopios terrestres y hacia el centro de la galaxia.
Los datos de Euclid no contienen eventos de microlente, porque detectarlos requiere unos 20 días. Su valor está en servir como referencia temporal: futuros hallazgos del telescopio Nancy Grace Roman podrán compararse con esta imagen para ver cómo estaban las estrellas antes de alinearse, medir su movimiento y ayudar a confirmar planetas y estimar sus masas.
✅ Este mapa puede ampliar la búsqueda de mundos fríos y lejanos de sus estrellas, incluidos gigantes helados similares a Urano y Neptuno en órbitas amplias. El límite es claro: Euclid solo observó esta región poco más de un día, así que necesitará datos de misiones futuras para identificar los eventos que ahora no aparecen en su propia toma.



