🔬 El telescopio espacial Euclid, de la ESA, detectó 31 cuásares desconocidos del primer capítulo del universo, incluidos los dos más antiguos identificados hasta ahora. El hallazgo, descrito el 6 de julio en Astronomy & Astrophysics, más que duplica los cuásares conocidos de los primeros mil millones de años.
Los cuásares figuran entre los objetos más brillantes del universo. Nacen cuando gas y polvo caen en espiral hacia el agujero negro supermasivo central de una galaxia, se calientan y liberan tanta energía que pueden eclipsar a la propia galaxia. Cada uno de los dos cuásares más antiguos brillaba como un billón de soles, según los investigadores.
Euclid los vio mientras rastreaba el universo distante. Doce tienen corrimientos al rojo de 7 o más: su luz viajó durante más de 13 000 millones de años y llega desde los primeros 770 millones de años del cosmos. Dos objetos, con corrimientos al rojo de 7,77 y 7,69, brillaban apenas 670 millones de años después del Big Bang, cuando el universo tenía cerca del 5 % de su edad actual.
Encontrar cuásares tan tempranos ha sido difícil porque son raros y están muy lejos. Hasta ahora, los astrónomos habían hallado solo los ejemplos más brillantes. El rastreo de campo amplio de Euclid cambia ese alcance al detectar cuásares más débiles en zonas enormes del cielo.
✅ Estos datos podrían ayudar a explicar cómo los agujeros negros supermasivos crecieron tan rápido tras el Big Bang. El límite: los 31 objetos son solo una parte de lo que Euclid espera hallar; falta que su misión de seis años cubra más de un tercio del cielo para ver mejor la población temprana.


