🔬 El telescopio espacial Euclid, liderado por ESA con aportes de NASA, descubrió 31 de los cuásares más antiguos documentados. Doce datan de los primeros 770 millones de años del universo; dos, los más antiguos observados, se formaron cuando el cosmos tenía apenas el 5 % de su edad actual.
Un cuásar aparece cuando grandes cantidades de gas y polvo caen en un agujero negro supermasivo. Antes de entrar, ese material gira en espiral. La gravedad extrema y la fricción lo calientan hasta millones de grados, y eso libera enormes cantidades de energía en forma de luz brillante.
Encontrar cuásares tan antiguos cuesta porque están muy lejos: su luz llega débil y resulta difícil separarla de la luz estelar. En este caso, los dos objetos más antiguos se formaron durante los primeros 670 millones de años del universo, y su luz ha recorrido unos 13 000 millones de años luz hasta la Tierra.
La misión Euclid está tomando imágenes de miles de millones de galaxias para ayudar a entender la energía oscura, el fenómeno ligado a la expansión acelerada del universo. Sus resultados también servirán para planear el telescopio Nancy Grace Roman de NASA, que aportará más datos sobre ese misterio.
✅ Estos cuásares ofrecen una ventana a cómo se formaron las primeras galaxias y agujeros negros. El límite está en el propio reto de observarlos: por su distancia, su luz es tenue y difícil de distinguir, así que el valor del hallazgo depende de medir objetos muy débiles en el cielo temprano.



