🔬 Un equipo de University College London (UCL) sugiere que algunas estrellas con una mezcla inusual de elementos pudieron nacer de supernovas comunes. Sus modelos favorecen ese origen en tres de cuatro estrellas analizadas. El resultado cuestiona que sus ingredientes exijan hipernovas, explosiones propuestas como diez veces más potentes que una supernova media.
Las estrellas nuevas pueden incorporar parte del material que expulsó una estrella al morir. Ese material no sale repartido por igual: el oxígeno puede ir hacia un lado y el azufre hacia otro. El equipo de Anmol Aggarwal (UCL) modeló cuánto material de cada capa o región haría falta para reproducir los ingredientes observados.
El equipo también estudió una gigante roja del halo de la Vía Láctea, rica en plata y uranio. La falta de otros elementos pesados dificultaba explicar sus ingredientes solo con una fusión de estrellas de neutrones. Sus modelos apuntan a un origen que combina esa fusión y una supernova común, sin necesidad de una hipernova.
Los autores proponen que esa gigante roja escapó de una galaxia enana pobre en elementos pesados. Su giro rápido y su ubicación en las afueras de la Vía Láctea sustentan esa propuesta. Los dos estudios se publicaron en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.
✅ El trabajo sugiere que los modelos de química galáctica deben contemplar que el material estelar se mezcla solo en parte. Aún no se sabe cuánto se mezcla antes de formar nuevas estrellas, una duda clave para reconstruir su origen.



