🔬 El equipo de Mark Hollands, de la Universidad de Warwick (Reino Unido), analizó 151 enanas blancas cercanas. Sus datos sugieren que pueden verse rosas, púrpuras o verdes. El estudio incluye la primera estrella verde conocida, según los autores, y revela una variedad de colores mayor de la esperada.
Las enanas blancas son los núcleos densos que quedan cuando estrellas de masa baja o intermedia agotan su combustible. El trabajo, publicado en RAS Techniques and Instruments, estudió estos restos estelares a menos de 65 años luz de la Tierra. El equipo combinó sus espectros de luz con un modelo de visión humana para inferir sus colores.
La enana blanca WD J1330+6435 contiene material rocoso y trazas de calcio, litio y sodio en su atmósfera. El sodio absorbe la parte naranja del espectro y deja un brillo verde amarillento. Según los autores, ese tono sería visible para el ojo humano si pudiéramos verla de cerca.
WD J1011+2845, a unos 48 años luz, podría ser la estrella más roja hallada. Su carbono, elevado desde el interior por fuertes corrientes, bloquea otras longitudes de onda y produce un rosa salmón intenso. En la muestra, cerca de una de cada 30 enanas blancas tenía un color distinto del blanco.
✅ El estudio sugiere que podría haber más restos estelares de colores de lo esperado. El límite: los colores se infirieron mediante espectros y un modelo de visión humana, en una muestra de 151 estrellas cercanas.



