🔬 Un equipo dirigido por Pierluigi Rinaldi analizó la galaxia «Saguaro», vista 3 300 millones de años tras el big bang, y halló que su núcleo rojo compacto comparte rasgos con las pequeñas manchas rojas detectadas por Webb. El caso sugiere que algunas podrían ser una fase de agujeros negros supermasivos activos.
Las pequeñas manchas rojas, o LRD, son fuentes compactas y muy lejanas que Webb detectó en 2022. Una hipótesis las identifica con núcleos galácticos activos, aunque no se comportan como los cercanos. Son abundantes en el universo temprano y escasean a menor corrimiento al rojo.
El equipo combinó imágenes ultravioletas de Hubble con datos infrarrojos y espectroscópicos archivados de Webb. Separó la luz de la galaxia y de su núcleo. Este brilla más en ultravioleta e infrarrojo que en luz visible, como las LRD lejanas. Chandra también detectó rayos X débiles, compatibles con un núcleo activo muy oculto.
Al desplazar de forma sintética al «Saguaro» a un corrimiento al rojo mayor, sus brazos y entorno se desvanecieron: solo quedó visible el núcleo brillante. Los autores proponen que la lejanía impide observar el entorno de muchas LRD, lo que introduce un sesgo en cómo las vemos.
✅ Este caso ofrece una posible ruta para rastrear qué podrían llegar a ser algunas pequeñas manchas rojas. Pero el «Saguaro» no representa a todas las LRD: hacen falta más observaciones de galaxias parecidas y un censo mayor con los archivos de Webb.



