🔬 Un estudio publicado en mayo en PLOS ONE sugiere que una futura base lunar de NASA funcionaría mejor con seis astronautas en la Luna y reabastecimiento cada dos semanas. El equipo de George Mason University usó modelos basados en agentes para probar misiones, estrés, suministros y riesgos ambientales.
Anamaria Berea, científica social computacional de George Mason University, explicó a Space.com que el objetivo era detectar condiciones concretas de éxito y posibles señales de alerta. El primer autor del estudio fue Raymond Vera. El equipo simuló cuántos astronautas habría en la base y cada cuánto llegarían comida, agua, aire y nuevos tripulantes.
En un caso inicial, la misión duraba tres meses y recibía un solo reabastecimiento en el mes 2. Con una simulación Monte Carlo, los astronautas del modelo completaban cerca del 20 % de las tareas previstas, una tasa que los autores consideraron aceptable para un proceso típico de manufactura. Ese cálculo no incluía imprevistos durante la misión.
El mejor escenario combinó seis astronautas, suministros desde la Tierra cada dos semanas y sin cambios extremos por radiación o impactos de micrometeoritos. El peor escenario tuvo cuatro astronautas, una ventana mensual de reabastecimiento y riesgos ambientales moderados o altos. Berea sostuvo que más entrenamiento no basta: habría que ajustar duración, frecuencia de suministros y planes de contingencia.
✅ El estudio apunta a que diseñar bien la misión puede importar tanto como elegir y entrenar a la tripulación. El límite clave es que es un modelo: no prueba cómo se comportará una base real en la Luna, y los propios autores señalan que cada misión y cada equipo serán únicos.



