🔬 Un análisis de más de 400 muestras de sangre de 52 astronautas sugiere que la microgravedad enlentece el tránsito intestinal y hace que sus bacterias intestinales fermenten más proteínas. El patrón apareció a las pocas semanas de llegar a la Estación Espacial Internacional y persistió hasta volver a la Tierra.
El equipo estudió a astronautas que pasaron más de dos meses seguidos en la Estación Espacial Internacional, entre 2006 y 2018. Buscó metabolitos en la sangre y detectó 40 compuestos. Los más informativos procedían de bacterias intestinales que descomponen proteínas.
En la Tierra, esas bacterias suelen procesar carbohidratos complejos, como la fibra. Los autores proponen que, al avanzar la comida más despacio por el intestino en microgravedad, las bacterias agotan antes esa fuente y pasan a las proteínas. Los cambios en cafeína, pescado y grasas de la dieta explicarían menos de un tercio de las variaciones detectadas.
✅ El hallazgo apunta a un problema que podría ganar peso en viajes largos, como futuras misiones a Marte. Algunos productos de la fermentación de proteínas se han asociado con daño renal, inflamación, cambios de ánimo y menor capacidad de concentración. El estudio no midió esos efectos clínicos ni cubrió estancias prolongadas: hacen falta más datos antes de fijar medidas como más fibra, probióticos o apoyo al movimiento intestinal.
⚕️ No es consejo médico.


