🔬 El 8 de septiembre de 2004, la sonda Genesis de NASA se estrelló en el desierto de Utah cuando no se abrieron sus paracaídas. La cápsula llevaba partículas del viento solar recogidas cerca del punto L1, a unos 1 millón de millas de la Tierra. Aun rota, parte de las muestras pudo recuperarse.
Genesis despegó en agosto de 2001 en una misión de $264 M. Era el primer retorno de muestras de NASA desde Apollo 17, en 1972, y buscaba traer material de más allá de la Luna. Durante el viaje, átomos e iones del espacio se adherían a láminas ultrafinas de semiconductor.
Cuatro interruptores gravitatorios de la cápsula estaban instalados al revés por un error en los planos. Debían detectar el frenado al entrar en la atmósfera y abrir los paracaídas. El fallo afectó los sistemas principal y de respaldo; la cápsula cayó y las láminas se rompieron en miles de fragmentos.
✅ El accidente dejó a los científicos con muestras dañadas, aunque lograron salvar una parte. El artículo no indica cuánto material recuperaron ni qué datos obtuvieron, así que no permite medir el efecto del fallo sobre los análisis.



