🔬 El telescopio James Webb detectó metano saliendo del cometa interestelar 3I/ATLAS, la primera vez que se identifica este gas en un objeto venido de fuera del sistema solar. El equipo de Matthew Belyakov (Caltech) halló además una proporción de metano respecto al agua mayor que la habitual en los cometas de nuestro vecindario.
Webb observó el cometa con su instrumento MIRI el 15 y 16 de diciembre de 2025, cuando 3I/ATLAS estaba a 330 millones de kilómetros del sol (2,20 unidades astronómicas). Dos tomas fallaron al no fijar una estrella guía y se repitieron el 27 de diciembre, ya a 380 millones de km (2,54 UA). Esa repetición resultó afortunada.
Entre ambas fechas, la producción de vapor de agua cayó de golpe: el cometa cruzaba la «línea de nieve», a unas 2,5 UA del sol, donde el frío vuelve a congelar el agua. El metano, en cambio, apareció solo tras el perihelio del 29 de octubre. Probablemente está enterrado en lo profundo del núcleo y el calor del sol tardó en llegar hasta esas capas para sublimarlo y liberarlo. Webb captó también dióxido de carbono, vapor de níquel y monóxido de carbono, este último con un aumento de 40 veces respecto al CO₂ en diciembre.
✅ Las proporciones de metano y CO₂ respecto al agua, raras en nuestros cometas, podrían ser normales en el sistema estelar donde nació 3I/ATLAS, quizá hace 11 000 a 12 000 millones de años. Estudiar a estos visitantes abre una ventana a otros entornos de formación planetaria y, de rebote, al nuestro. El límite: es un único objeto y las cifras dependen de cómo el calor solar fue liberando cada gas a distinta profundidad, así que conviene no generalizar.



