🔬 Dos satélites Cluster de la ESA, Tango y Samba, se desintegraron sobre el Pacífico sur el 31 de agosto y el 1 de septiembre. Ocho investigadores los siguieron desde un jet equipado con 30 cámaras y espectrómetros para medir qué fragmentos y compuestos liberan al arder. Los datos aún se analizan.
Los dos artefactos habían servido durante 25 años para estudiar la interacción entre el campo magnético terrestre y el viento solar. Los controladores de la ESA calcularon sus trayectorias y mantuvieron contacto hasta poco antes de la reentrada.
El equipo observó los satélites desde unos 120 kilómetros. Entraron en la alta atmósfera a 36 000 km/h y fueron visibles entre unos 90 y 65–70 kilómetros de altura. Las cámaras registraron decenas de fragmentos y los instrumentos buscaron siete compuestos, entre ellos titanio, sodio, potasio y aluminio.
✅ Estos datos podrían ayudar a comprobar si los modelos describen bien lo que ocurre cuando arden satélites. El aluminio podría formar óxido de aluminio, cuya presencia elevada preocupa por su posible relación con el agotamiento del ozono estratosférico. Aún no se conocen las reacciones ni las cantidades producidas: el equipo debe analizar las mediciones.



