🔬 Un equipo de astronomía detectó helio que escapa del exoplaneta LHS 1140 b, una supertierra rocosa en la zona habitable de su estrella. Según el estudio, es la señal más sólida hasta ahora de que un planeta rocoso en esa región ha retenido una atmósfera durante miles de millones de años. Los resultados se publicaron el 16 de julio en Science.
LHS 1140 b está a unos 48 años luz de la Tierra y orbita una enana roja pequeña y fría. Tiene una masa de unas 5,6 veces la de la Tierra. Recibe menos de la mitad de la luz solar que recibimos aquí y, con estimaciones previas que no contaban una atmósfera, se le atribuye una temperatura superficial de cerca de –47 °C. Es un mundo frío, pero dentro del rango que los astrónomos consideran “potencialmente habitable”.
En vez de buscar la atmósfera de forma directa, el equipo buscó una pista: helio filtrándose al espacio. Usaron el espectrógrafo WINERED en el telescopio Magellan Clay (Chile) mientras el planeta transitaba su estrella, y buscaron una caída pequeña en la luz estelar en la longitud de onda infrarroja que el helio bloquea. En septiembre de 2024 observaron en la misma noche a LHS 1140 b y a un planeta vecino más pequeño y caliente, LHS 1140 c, con tránsitos separados por menos de 40 minutos: vieron una señal clara en b y nada en c.
✅ Esto acerca la posibilidad de caracterizar atmósferas en planetas rocosos “potencialmente habitables” y ayuda a afinar la búsqueda de mundos candidatos. Pero detectar helio no implica que el planeta esté habitado ni que sea habitable: las observaciones solo muestran la atmósfera superior y aún no se sabe si tiene oxígeno, dióxido de carbono, vapor de agua u otros gases. El equipo dice que futuras observaciones apuntarán a medir de qué está hecha la atmósfera y a investigar si podría tener océanos u otras señales ligadas a la habitabilidad.



