🔬 La tripulación de Crew-13 se coloca sus trajes de SpaceX y comprueba posibles fugas en el Centro Espacial Kennedy, Florida. Estos equipos protegen ante una posible pérdida de presión en la cabina. Jessica Watkins, astronauta de la NASA, usará por primera vez el modelo actualizado.
La acompañan Luke Delaney, de la NASA; Joshua Kutryk, de la Agencia Espacial Canadiense; y Sergey Teteryatnikov, de Roscosmos. Técnicos de SpaceX ayudan a los cuatro a ponerse los trajes, ajustados a sus medidas, y comprobar que no tengan fugas.
Los trajes mantienen la presión para proteger a sus ocupantes si la cabina la pierde. Un puerto en el muslo los conecta con los sistemas que suministran aire y energía. También cuentan con guantes compatibles con pantallas táctiles y una capa exterior resistente a las llamas.
Para Watkins será el segundo vuelo en una nave Dragon de SpaceX. El traje actualizado incorpora una cremallera en espiral en el torso, que sustituye a la de la entrepierna. Así, el traje puede separarse en una mitad superior y otra inferior. Su altura puede ajustarse y ampliarse más de 35,56 centímetros para adaptarse a distintos cuerpos. Un astronauta de la NASA usó este diseño por primera vez en la misión Crew-11.
✅ Los cambios facilitan ponerse y quitarse el traje y han agilizado su fabricación para misiones tripuladas. El tiempo sigue siendo un límite para el despegue: el pronóstico da un 40 % de probabilidad de condiciones favorables.



