🔬 La tripulación de la Expedición 74 siguió el martes con estudios de cartílago y presión arterial a bordo de la Estación Espacial Internacional. NASA busca mejorar la salud en la Tierra y en el espacio, mientras la tripulación prepara el regreso de tres integrantes a finales de julio.
Los tejidos de cartílago cultivados en la Tierra quedan bajo la influencia de la gravedad y, según NASA, tienen menor calidad que las muestras creadas en el entorno sin peso del laboratorio orbital. Jessica Meir, ingeniera de vuelo de NASA, procesó células de cartílago en crecimiento dentro de la Life Science Glovebox del módulo Kibo para observarlas con un microscopio fluorescente.
El objetivo del estudio biotecnológico es aprovechar la microgravedad para imitar cómo el cuerpo humano produce tejido cartilaginoso. Sus datos podrían ayudar a crear tejidos más naturales que los obtenidos en la Tierra y orientar mejores formas de tratar o prevenir lesiones de cartílago y articulaciones.
La jornada también incluyó trabajo biomédico y de soporte vital. Sophie Adenot, de ESA, recuperó muestras de células de cartílago, analizó saliva con el dispositivo portátil Aphrodite y trabajó en equipos de Kibo. Sergey Kud-Sverchkov y Sergei Mikaev continuaron estudios cardíacos con sensores de luz y láseres sobre la piel para medir el flujo de sangre en vasos diminutos.
✅ Estos experimentos conectan dos necesidades: cuidar a tripulaciones en misiones largas y mejorar herramientas médicas en la Tierra. El límite es claro: NASA describe trabajo en curso a bordo de la estación, no resultados clínicos terminados. Las posibles aplicaciones en cartílago y articulaciones aún dependen de lo que muestren esas observaciones.
⚕️ No es consejo médico.



