🔬 NASA confirmó que el rover Perseverance detectó carbono macromolecular en lutitas del cráter Jezero, dentro de la formación Bright Angel. Es la mayor concentración de moléculas orgánicas hallada en Marte hasta ahora y suma una pieza al debate sobre si el planeta pudo albergar vida microbiana.
Perseverance aterrizó en Jezero el 18 de febrero de 2021. Según Ashley Murphy, del Planetary Science Institute y coautora del estudio, el cráter recibió agua y sedimentos de ríos y, hace miles de millones de años, albergó un lago. Esa historia hace que Bright Angel sea un lugar clave para leer el pasado marciano.
El equipo usó el instrumento SHERLOC del rover para mapear cómo se reparte el carbono en rocas y sedimentos. También comparó esos datos con mediciones del rover Curiosity en el cráter Gale, a unos 3 700 kilómetros. La distribución sugiere que el agua pudo estar extendida en Marte en el pasado profundo.
El hallazgo aparece cerca de otras posibles biofirmas descritas por NASA en 2025, incluida la roca Cheyava Falls. Allí, algunos patrones se parecen a marcas dejadas por microbios terrestres, aunque también podrían tener un origen no vivo. Murphy subraya el punto clave: el carbono macromolecular en Marte no prueba que haya existido vida.
✅ El resultado ayuda a reconstruir la historia geológica de Marte y a elegir qué muestras valdría la pena analizar en laboratorios terrestres. El límite es grande: estas moléculas podrían venir de microbios fosilizados, pero también de impactos de meteoritos o agua en movimiento. Sin una muestra directa, será difícil saber si son una biofirma real.



