🔬 El Outer Space Institute impulsa una campaña para que la ONU pida una opinión a la Corte Internacional de Justicia. Busca aclarar los deberes de los Estados ante el auge de satélites. Los astrónomos quieren proteger el cielo nocturno y sus estudios frente a las futuras redes de centros de datos orbitales.
SpaceX, Google y Starcloud han anunciado planes para desplegar redes de cientos de miles de centros de datos espaciales. Otro proyecto propone decenas de miles de espejos orbitales para llevar luz solar a plantas fotovoltaicas tras el atardecer. Sus críticos advierten que el brillo de esa flota podría impedir observar el universo desde la Tierra.
El comité espacial de la ONU, COPUOS, no alcanzó el consenso necesario para crear un grupo sobre contaminación lumínica. La campaña busca otra vía: un país podría presentar la propuesta ante la Asamblea General. Allí bastaría una mayoría simple de los Estados presentes y votantes para pedir el dictamen.
Los promotores quieren aclarar el artículo 9 del Tratado del Espacio Exterior de 1967. Este establece que los países deben respetar las actividades e intereses de otros Estados al explorar el espacio. Según Aaron Boley, de la Universidad de Columbia Británica y codirector del Outer Space Institute, el dictamen podría influir en futuras licencias.
✅ Una opinión de la Corte podría respaldar demandas ante tribunales nacionales sobre el impacto ambiental de las grandes redes de satélites. El límite es claro: el dictamen no sería vinculante y la Corte carece de mecanismos para imponer su cumplimiento.



