🔬 El 5 de noviembre de 2002, la sonda Galileo de la NASA sobrevoló Amaltea, una pequeña luna de Júpiter. El análisis de sus datos, anunciado en 2005, sugirió que esta luna es un conjunto de escombros helados menos denso que el agua: una pista sobre su mezcla de hielo y roca.
Amaltea orbita a unos 181 000 km de Júpiter. Galileo pasó a unos 160 km de la luna, en su último encuentro con un satélite del planeta. La sonda casi había agotado su combustible.
Torrence Johnson, del JPL y coautor del estudio, señaló que la densidad de Amaltea quedaba incluso por debajo de la del hielo de agua. Aun con muchos huecos internos, el equipo consideraba probable que contuviera abundante hielo, además de roca.
El encuentro también puso a prueba a Galileo. Cerca de Amaltea, la fuerte radiación de Júpiter amenazaba a la nave. La sonda entró en modo seguro 30 minutos después del sobrevuelo, pero la NASA logró recuperar su funcionamiento.
✅ El hallazgo aportó pistas sobre los materiales que forman Amaltea. La abundancia de hielo se planteó como probable; el aniversario recuerda un resultado anunciado en 2005.



