🔬 ¿Cómo se convierte una tormenta tropical en un monstruo en menos de 24 horas? El huracán Polo lo hizo el martes 22 de septiembre en el Pacífico: saltó a categoría 5 con vientos de 290 km/h. Según Julian Heming, de la Met Office británica, el agua muy cálida del «súper» El Niño alimentó ese salto.
Polo avanza ahora frente a la costa suroeste de México. El Centro Nacional de Huracanes (NHC) de EE. UU. lo rebajó a categoría 4 el miércoles 23, pero sigue siendo «un huracán mayor muy potente». Es una de las tormentas más fuertes de esta temporada en el Pacífico. No se prevé que toque tierra, aunque el NHC advierte de lluvias torrenciales que pueden causar inundaciones y deslizamientos de lodo mortales, además de un mar muy peligroso.
Heming explica que este crecimiento rápido ocurre varias veces al año en el mundo. Necesita tres ingredientes: mar muy caliente, poca cizalladura del viento y condiciones en altura que dejen escapar el aire por la cima del huracán. Polo los reunió todos. El océano le dio calor y humedad en abundancia; el aire húmedo y los vientos débiles en altura dejaron que las tormentas se organizaran sin interrupciones. Además, formó un núcleo compacto que concentró su energía en un área pequeña. El resultado fue un «motor térmico» atmosférico muy eficiente.
El Niño es un patrón climático natural del Pacífico tropical que aparece cada dos a siete años. La NOAA lo identifica cuando el agua del Pacífico tropical oriental supera su media en al menos 0,5 °C. «Súper El Niño» no es un término científico: designa un episodio muy fuerte, con más de 2 °C sobre lo normal. El actual se instaló en junio y, según Heming, el lunes batió el récord como el más extremo registrado. Datos de la Organización Meteorológica Mundial sugieren que podría durar al menos hasta febrero de 2027.
✅ Un El Niño así se asocia con más fenómenos extremos: sequía en unas regiones y tormentas, lluvias e inundaciones en otras. Si Polo gira al norte, el sur de California podría recibir lluvias intensas, corrientes de resaca y oleaje fuerte. El límite: Heming reconoce «mucha incertidumbre» sobre si Polo se alejará mar adentro o girará hacia México.

