🔬 PermaC probó una manta aislante sobre permafrost en los Territorios del Noroeste de Canadá. Cansu Culha, cofundadora e investigadora de la Universidad de Columbia Británica, informa que el borde cubierto no mostró retroceso medible. El descubierto perdió cinco metros durante un verano: el ensayo busca frenar la erosión y mantener enterrado el carbono.
Cuando una ladera de permafrost se descongela y colapsa, quedan expuestas capas más profundas del suelo al calor. Estos lugares se convierten en focos de CO₂ y metano. La empresa canadiense busca estabilizar sus bordes para frenar ese proceso.
La manta combina virutas de madera, suelo y semillas nativas con una malla de fibras de coco. Culha cuenta que la idea surgió al conocer prácticas de comunidades indígenas de Alaska: plantar árboles en los bordes de estas laderas. Las mantas para controlar el desgaste del terreno ya se usan en zonas templadas.
Culha estima que el método podría evitar unas 2 200 toneladas anuales de CO₂ en una ladera media rica en carbono. PermaC aspira a cubrir 20 000 laderas en Canadá y Alaska durante la próxima década. Si sus cálculos se cumplen, podrían evitar unos 40 millones de toneladas de CO₂ al año. Son estimaciones: el carbono liberado depende de la forma de cada ladera, del suelo y de cuánto termina como CO₂ o metano.
✅ El resultado apunta a una vía para proteger el carbono enterrado, pero procede de una sola ladera durante un verano. PermaC aún no ha publicado los resultados, y las cifras de CO₂ evitado son cálculos, no medidas verificadas. La empresa debe desarrollar un método que permita a terceros comprobarlas antes de vender créditos de carbono.


