🔬 Un estudio publicado en Science Advances reconstruyó los cambios mensuales del agua subterránea de Brasil entre 2002 y 2023. Detectó pérdidas graves y persistentes en regiones agrícolas que cubren el 23 % del país. Si las tendencias continúan durante décadas, podrían afectar el agua, los cultivos y la energía.
El equipo de Augusto Getirana, del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA, combinó datos de 398 pozos, mediciones satelitales de gravedad y datos sobre geología y cobertura del suelo. Con modelos de IA, estimó la recarga de los acuíferos con una resolución de unos 10 kilómetros. Algunas reservas críticas pasaron años sin recargarse.
Las mayores pérdidas aparecieron en zonas del centro, nordeste y sudeste de Brasil. Los autores señalan que el clima crea el déficit de agua y que la extracción y los cambios de uso del suelo probablemente agravan el problema en áreas muy explotadas. Los acuíferos sostienen el 55 % del agua del país y se conectan con ríos que alimentan su red hidroeléctrica.
✅ El estudio sugiere un riesgo que rebasa a Brasil: en las zonas más afectadas se cultivan soja, caña de azúcar, naranjas, café, algodón y maíz. Aun así, los autores no prevén una caída de la producción agrícola total en los próximos 10 a 20 años. El límite principal es que la red de pozos es escasa y el estudio no pudo atribuir los cambios a cada presión concreta.



