🔬 Un estudio con apoyo de la NASA estima que la erosión de marismas costeras, de Texas a Maine, desplaza al océano más de 660 000 toneladas de carbono cada año. Aunque las nuevas marismas compensan una parte, la pérdida neta ronda 380 000 toneladas anuales.
Los autores combinaron imágenes Landsat con datos de elevación lidar del Servicio Geológico de Estados Unidos. Así siguieron la pérdida de marismas en la costa del Golfo y el litoral oriental entre 1985 y 2022. Las plantas y el suelo de estos humedales almacenan carbono, pero las tormentas, el ascenso del mar y el desarrollo humano alteran su destino.
El delta del Misisipi, con la mayor superficie de marismas del país, desplazó más carbono costero que todo el litoral oriental. Allí la erosión aumentó tras los huracanes Katrina, en 2005, e Ida, en 2021, que arrancaron y sumergieron kilómetros de vegetación. Gran parte del carbono entra en el océano, en vez de ir directo a la atmósfera.
✅ El estudio puede ayudar a representar mejor el ciclo del carbono de la Tierra y el intercambio entre aire, tierra y mar. Pero las costas cambian sin parar y la erosión varía entre regiones y periodos; por eso los modelos aún buscan describir mejor este proceso.


