🔬 Un equipo de la Universidad de Utrecht sugiere, en Nature Climate Change, que la velocidad del calentamiento global puede decidir si la circulación atlántica AMOC cruza un punto de inflexión. Con aumentos lentos de CO₂, sus modelos la mantuvieron fuerte hasta 5,5 °C; con aumentos rápidos, colapsó a 2 °C.
La AMOC es una red de corrientes que incluye la corriente del Golfo y transporta calor hacia el hemisferio norte. Depende de que las aguas superficiales del Atlántico Norte se hundan para formar corrientes profundas. El calor las vuelve menos densas y el deshielo ártico reduce su salinidad, dos cambios que dificultan ese hundimiento.
El equipo probó tres aumentos de CO₂ en modelos climáticos: 0,5 ppm por año, y dos rampas rápidas de 2,5 y 5 ppm anuales. La tasa lenta queda por debajo del aumento actual, de 2,4 a 2,5 ppm por año. Según los autores, el océano gana tiempo para adaptarse: la evaporación concentra sal en superficie y entraría menos agua dulce del Ártico cuando gran parte del hielo ya se hubiera fundido.
✅ El trabajo sugiere que las metas climáticas no deberían mirar solo una temperatura final, sino también cuán rápido se llega a ella. También advierte que un rebasamiento temporal de una meta podría activar un punto irreversible. El límite es importante: son experimentos con modelos y aún no fijan qué tasa de CO₂ evitaría el colapso de la AMOC.



