🔬 El satélite Aqua de la NASA captó el 1 de septiembre focos de incendios en turberas de Indonesia, al inicio de la temporada de fuego. La actividad aumenta con fuerza y recuerda a 2015, según Robert Field, mientras una sequía extensa y El Niño agravan la sequedad.
Estos incendios arden despacio en suelos húmedos que se han secado. Pueden avanzar bajo tierra y son difíciles de apagar. Según una estimación citada por la NASA, liberan tres veces más materia particulada fina que otros incendios tropicales, además de más dióxido de azufre, carbono orgánico, metano y monóxido de carbono.
Indonesia alberga cerca del 36 % de las turberas tropicales del mundo. Al 2 de septiembre, los incendios de 2026 habían liberado cerca de una décima parte de los gases de efecto invernadero equivalentes emitidos en 2015. A comienzos de agosto, cerca del 90 % del país recibió poca o ninguna lluvia.
MODIS marca un foco cuando el sensor y un algoritmo detectan una anomalía térmica; varios focos pueden corresponder al mismo incendio. El 31 de agosto, la plataforma indonesia SiPongi registró 946 focos. Escuelas, parques nacionales y vuelos ya sufren alteraciones por el humo.
✅ Seguir los focos ayuda a medir cómo avanza la temporada y a evaluar las medidas aplicadas tras 2015. Pero MODIS y VIIRS no detectan bien el fuego bajo tierra ni tras nubes o humo espeso; en los episodios más graves, el número de focos visto desde el espacio incluso puede bajar. Los pronósticos de Field son experimentales.



