🔬 La Administración Trump planea retirar este mes más de 900 instrumentos de aguas profundas de la Ocean Observatories Initiative, una red que lleva una década midiendo el Atlántico y el Pacífico. El cambio importa porque esos sensores alimentaban estudios sobre AMOC, química oceánica, ecosistemas y riesgos climáticos en tiempo continuo.
La OOI confirmó el 21 de mayo que la National Science Foundation inició un proceso de recorte. El plan incluye sacar toda la infraestructura en el agua de cuatro de sus cinco arreglos desplegados: Irminger Sea, Station Papa, Endurance y Pioneer. La red debía operar durante 25 años.
La NSF dijo que no busca cancelar la OOI, sino pasar a un enfoque «más ágil» para priorizar metas científicas, nuevas tecnologías y gestión del ciclo de vida. Según el artículo, su solicitud presupuestaria para 2026 propuso recortar 80 % de los fondos de la OOI.
Entre los sistemas afectados está el Coastal Endurance Array, frente a Oregón y Washington, con datos usados para estudiar una región que aporta cerca de una cuarta parte de la pesca anual global. También está la estación del mar de Irminger, que reúne datos sobre la AMOC, una corriente atlántica que algunos científicos sospechan que se debilita.
✅ Perder estos sensores dejaría menos datos sostenidos sobre circulación oceánica, química y salud de ecosistemas, según Helen Findlay, del Plymouth Marine Laboratory, y Rebecca Helm, de Georgetown University. El límite: el desmantelamiento depende de calendarios de barcos y restricciones operativas, y una red del fondo marino, la Regional Cabled Array, seguirá activa por ahora.



