Un equipo de la Universidad de Florida confirmó mediante PCR que cuatro lémures de propiedad privada en Estados Unidos contrajeron HSV-1 tras un contacto estrecho con personas y murieron con encefalitis. Uno participó en sesiones de «yoga con lémures». El estudio alerta sobre exponer primates cautivos a ese contacto.
El trabajo, publicado en julio en Journal of Zoo and Wildlife Medicine, examinó dos lémures de cola anillada, un lémur rufo blanco y negro y un híbrido. Los cuatro casos ocurrieron durante ocho años. Tras su muerte, el equipo halló inflamación y destrucción de tejido cerebral, además de estructuras anómalas dentro de las células.
Las pruebas detectaron material genético y proteínas de HSV-1 en células cerebrales. Dos animales también dieron positivo en muestras orales o de mucosas tomadas cuando aún vivían. Esto sugiere que esos análisis podrían ayudar a veterinarios a detectar la infección antes de la muerte.
✅ El HSV-1 suele no causar síntomas o causar herpes labial en personas, pero en estos lémures se asoció con una enfermedad cerebral mortal. El caso del yoga estuvo casi con certeza ligado al contacto estrecho, aunque el estudio no puede probar que el contagio ocurriera en una sesión concreta. Son solo cuatro casos, todos de animales privados, por lo que no permite medir el riesgo en otros entornos.



