Un equipo que analizó 26 especies de murciélagos halló que los vespertiliónidos tienen dos conjuntos completos de genes para fabricar cadenas pesadas de anticuerpos, situados en cromosomas distintos. El estudio, publicado en Science Advances, sugiere una fuente de diversidad inmunitaria que podría ayudar a investigar su tolerancia a virus.
Los anticuerpos reconocen y se unen a virus, bacterias, toxinas y otros blancos. En humanos y la mayoría de los mamíferos, los genes para sus cadenas pesadas se agrupan en una sola región del genoma. El equipo de Hannah Frank, de la Universidad de Tulane, encontró dos loci completos en cromosomas diferentes y comprobó que las células inmunitarias usan ambos.
Uno de los loci reúne más segmentos génicos y ofrece un repertorio amplio de anticuerpos. El otro contiene menos piezas, pero parece depender más de la hipermutación somática: pequeños cambios genéticos que aparecen tras el encuentro con un patógeno. Los autores plantean que esta combinación podría dar a estos murciélagos más opciones para responder a amenazas.
✅ El hallazgo abre una vía para estudiar cómo evolucionó la inmunidad adaptativa en esta familia de murciélagos y cómo toleran virus que enferman a otros animales. Pero aún es una hipótesis: el equipo debe observar ambos sistemas durante exposiciones a virus antes de saber qué ventaja aportan y si explican esa tolerancia.



