El equipo de Li Xu (SMART, Shenzhen) obtuvo estructuras del complejo olfativo IR8a-IR75k de Anopheles stephensi en cuatro estados. El estudio, publicado en Nature, apunta a cómo ciertos ácidos abren su canal. Ese mecanismo podría orientar estrategias para interferir con la búsqueda de huéspedes.
El complejo detecta ácidos carboxílicos. Mediante microscopía crioelectrónica, el equipo captó el receptor completo cerrado, sin ligando, y abierto tras unirse a él. También estudió sus dominios externos unidos al ácido nonanoico y al ácido octanoico.
Los resultados sugieren que IR75k reconoce estos ácidos según la longitud de su cadena y la geometría del grupo carboxilato. Cuando el ácido se une, los dos lóbulos del dominio que lo recibe se cierran. Ese movimiento viaja por conectores mecánicos hasta la zona que atraviesa la membrana. Allí actúa como una palanca molecular: desplaza las hélices hacia fuera y ensancha el poro.
El equipo respaldó este mecanismo con simulaciones y pruebas de electrofisiología. En las simulaciones, el sodio atravesó el canal unido al ácido nonanoico. En el estado sin ligando, los investigadores no observaron ese paso de sodio.
✅ Conocer este mecanismo podría ayudar a diseñar estrategias para interferir con la búsqueda de huéspedes de los mosquitos. El resultado aborda el complejo IR8a-IR75k de una especie; su uso para controlar mosquitos queda como una posibilidad.



