🔬 Un agujero negro supermasivo en la galaxia SDSS J110546.07+145202.4, a 1 800 millones de años luz, está tragando materia con un ritmo que los científicos solo habían visto en agujeros negros del universo temprano. Sus señales de radio lo convierten en un posible laboratorio cercano para estudiar galaxias jóvenes.
La pista llegó por ondas de radio. SDSS J110546.07+145202.4 llevaba años brillando en radio, pero hace unos 8 años su brillo creció 20 veces en poco tiempo. Alcanzó cerca de 10 cuatrillones de veces el brillo de radio del Sol y, según el artículo, aún no muestra señales de apagarse.
El equipo propone que el aumento empezó cuando más materia cayó hacia el agujero negro central. Ese material forma un disco de acreción que puede brillar en muchas longitudes de onda. Parte de la materia también puede salir disparada desde los polos como chorros de plasma a velocidades cercanas a la de la luz.
Phil Edwards, de CSIRO, lo describe como el prototipo de una nueva clase de galaxias que cambian rápido en emisión de radio. Stefanie Komossa, del Instituto Max Planck de Física Extraterrestre, señala que nunca se había observado una transición así hacia un estado duradero y brillante en radio.
✅ Este objeto importa porque acerca un comportamiento típico de agujeros negros muy antiguos a una escala más accesible para los telescopios. El límite es clave: el equipo cree que el brillo se debe a más materia cayendo y a chorros de plasma, pero aún hacen falta más objetos similares para llenar los huecos sobre el universo temprano.



