🔬 RAD-BAARG, una galaxia de radio a unos 2 000 millones de años luz, muestra una forma de arco y flecha poco común. Pranim Limbo la detectó al revisar imágenes del sondeo LOFAR Two-metre Sky Survey; el hallazgo ayuda a ver cómo un cúmulo puede deformar chorros de plasma.
Las galaxias de radio nacen de agujeros negros supermasivos activos, que lanzan chorros de partículas cargadas en direcciones opuestas. Al chocar con el medio que las rodea, esos chorros forman lóbulos enormes de plasma magnetizado, visibles en longitudes de onda de radio. Por eso suelen verse casi simétricas, con dos lóbulos a cada lado de la galaxia central.
RAD-BAARG no sigue ese patrón. La imagen combina emisión de radio captada por LOFAR, marcada en rojo, con una vista óptica del Beijing-Arizona Sky Survey. El equipo de Ananda Hota, de RAD@home Astronomy Collaboratory, publicó el trabajo el 22 de junio en \*Monthly Notices of the Royal Astronomical Society\*.
Los investigadores creen que su forma viene del entorno. RAD-BAARG parece caer hacia un cúmulo cercano y atravesar el gas caliente y tenue entre galaxias. Si una galaxia se mueve por ese gas más rápido que el sonido en ese medio, crea un frente de choque. Uno de sus chorros parece chocar contra ese muro, doblarse y comprimirse hasta formar un arco de casi 1,8 millones de años luz. El otro se retuerce en forma de S y acaba como una cola tenue, la «flecha». En total, la estructura mide unos 2,3 millones de años luz, tamaño propio de las galaxias de radio gigantes.
✅ RAD-BAARG importa porque ofrece una vista directa y detallada de un fenómeno que los astrónomos esperaban ver: choques de arco en galaxias que caen dentro de cúmulos. El límite es claro: la explicación depende de cómo el equipo interpreta una fuente rara y un entorno complejo; el gas que la rodea es tan difuso y débil que cuesta observarlo con facilidad.



