🔬 El equipo de Giorgia Zullo y Francesco Ferraro (Universidad de Bolonia) usó el telescopio espacial James Webb junto con datos de archivo del Hubble para estudiar Terzan 5. Encontró cuatro generaciones de estrellas, una rareza que apunta a que este cúmulo podría ser un fragmento fósil del bulbo de la Vía Láctea.
Terzan 5 es un cúmulo globular situado a unos 18 800 años luz, en el bulbo de nuestra galaxia. Tiene una masa total dos millones de veces mayor que la del Sol y brilla 800 000 veces más. El problema: densas franjas de polvo galáctico lo atenúan, lo que explica por qué Agop Terzan lo descubrió recién en 1968.
La mayoría de los cúmulos globulares son antiguos y nacen en un gran brote estelar, por lo que sus estrellas deberían tener edades parecidas, de 12 000 a 13 000 millones de años. Hubble ya había visto en Terzan 5 dos poblaciones, de 12 500 y 4 700 millones de años. Webb, con visión de infrarrojo cercano, añadió otras dos: 3 800 y 2 500 millones de años.
El equipo propone que Terzan 5 no sea un cúmulo globular común, sino un resto de los grumos primordiales que ayudaron a formar el bulbo galáctico. Francesco Ferraro lo resume así: Terzan 5 se parece a esos bloques tempranos y habría sobrevivido sin mezclarse del todo con el bulbo.
✅ Si esta lectura se sostiene, Terzan 5 daría una vista cercana de cómo nacieron los bulbos de galaxias, algo que Webb también observa en galaxias jóvenes y lejanas. El límite es claro: el artículo habla de una pista fuerte, no de una prueba cerrada. El equipo aún quiere revisar otros 40 o 50 cúmulos del bulbo para ver si comparten ese origen.



